viernes, 7 de marzo de 2014

CONSEJO NÚMERO 94



En la vida, Baby, la inteligencia consiste no sólo en el conocimiento, sino también en la destreza de aplicar los conocimientos en la práctica. Con lo cual nuestro “chip” lo tenemos que programar para ser gentes de acción.





 

CONSEJO NÚMERO 93



La vida, Baby, es entera, completa y perfecta, no le falta nada y siempre ha sido así. Somos nosotros los que hemos elegido experimentarla de varias formas. Lo hacemos en un nivel particular de conciencia llamado Bien y Mal, lo que quiere decir todas las posibilidades buenas y malas. Lo experimentamos, y ya está terminado el experimento, y eso hay que tenerlo presente a la hora de programar el “chip”.





 

domingo, 19 de enero de 2014

CONSEJO NÚMERO 92


La vida, Baby, no es un pasillo recto y fácil por el que paseamos libres y sin obstáculos, sino un laberinto de pasajes en el que intentamos buscar nuestro camino, perdidos y confundidos, una y otra vez atrapados en un callejón sin salida. Pero si igualmente seguimos adelante, con un poco de suerte, siempre existe la posibilidad de que se nos abra alguna puerta que aunque tal vez no sea la que queríamos, al final incluso puede ser buena para nosotros. Y con esta idea tenemos que procurar llevar programado el “chip”….





 

miércoles, 18 de septiembre de 2013

CONSEJO NÚMERO 91



Aunque aparte las tonterías de Ashton Kutcher, simplemente uno de los mejores discursos sobre la vida que se han oído por ahí, Baby. En fin, Baby, otra de las razones para que te programes el chip.


 



 

miércoles, 11 de septiembre de 2013

CONSEJO NÚMERO 90



En la vida, Baby, hay que saber a quien sonreírle y a quien llorarle, pues no todo el mundo merece ambas cosas. Y en este sentido hay que llevar bien programado el chip. 







 

martes, 20 de agosto de 2013

CONSEJO NÚMERO 89





Una propuesta de vida que me encontré por internet, Baby, por si en este sentido también deseas programar tu chip.



 

miércoles, 14 de agosto de 2013

CONSEJO NÚMERO 88


En la vida, Baby, no puedes dejar para mañana lo que puedes hacer hoy. ¿Ayer?...¡Eso hace tiempo!...¿Mañana?...No nos es permitido saber..., porque mañana puede ser muy tarde, para, por ejemplo, decirle a alguien que le amas, para decirle que le perdonas, para decirle que le disculpas, para decirle que quieres intentar nuevamente...Mañana puede ser muy tarde, Baby, para pedir perdón, para poder decir: ¡Discúlpame, el error fue mío...!

Tu amor, Baby, mañana, puede ser inútil; tu perdón, Baby, mañana, puede no ser preciso. Tu regreso, Baby, mañana, puede que no sea esperado. Tu carta, Baby, mañana, puede no ser leída. Tu cariño, Baby, mañana, puede no ser más necesario. Tu abrazo, Baby, mañana, puede no encontrar tus brazos..., porque ya están en los de otro.

Porque mañana puede ser muy, muy tarde, Baby. No dejes para mañana para decir: ¡Te amo! , ¡te echo de menos!, ¡Perdóname!, ¡discúlpame! , ¡esta flor es para ti!, ¡te encuentras muy guapa!

No dejes para mañana, Baby: tu sonrisa, tu abrazo, tu cariño, tu trabajo, tu sueño, tu ayuda, tus objetivos, tus planes, tus ilusiones,...

No dejes para mañana para preguntar. Baby: ¿puedo ayudarte?, ¿por qué estás triste?, ¿qué te pasa?,….¡oye!...ven aquí, vamos conversar. No dejes para mañana el tener que preguntar: ¿dónde está tu sonrisa?, ¿aún me das la oportunidad?, ¿por qué no empezamos nuevamente?. No dejes para mañana para decirle a esa persona que la quieres: estoy contigo., ¿sabes que puedes contar conmigo?, ¿dónde están tus sueños?, ¿qué debo de hacer para hacerte feliz?

Recuerda, Baby: ¡Mañana puede ser tarde...muy tarde!. ¡Busca!, ¡Pide!, ¡Insiste!, ¡Intenta una vez más!. ¡Solamente el "hoy" es definitivo!, sobretodo si lo que quieres encontrar es el amor, ya que el amor es lo más importante, y es esa cosa por la que la vida merece la pena, Baby. ¡Mañana puede ser tarde...muy tarde!, por eso no se puede dejar para mañana lo que se puede hacer hoy, y en este sentido tienes que saber programarte tu propio chip.